LIBRO DE TERAPIA 12 : De mi tristeza y mi alegría

En cada momento, la vida se torna de un color diferente

Escritos de terapia:
NO me dejan hablar (y lo hago)

Si te mueve, buscate un psicólogo bueno en Madrid

Hola, soy Alberto.

Soy un hombre de 35 años, con una discapacidad del 33%.

Llevo un año acudiendo a terapia.

Hoy me he decidido a hablar, porque quiero contar mis alegrias y mis tristezas, mi soledad y mi camino.

Para empezar, decir que desde muy pequeño me he sentido como una persona enjaulada, como un canario, yendo de médico en médico. Sin un rumbo fijo.

En mi casa somos cinco, pero mi hermana ya se fué.

Yo soy el mediano, de una familia un poco peculiar.

Una persona que ha sufrido mucho por el mero hecho de que el mundo creen que tener una minusvalia es ser diferente. Pues si, yo diría que soy diferente, pero por ello no merezco que me traten como si fuera invisible.

Yo he ido superando mi lucha, con tesón y rompiendo barreras...

Soy una persona siempre muy positiva y en mis momentos de tristeza, siempre, siempre, pienso en el mar. Mi mar. Y sé que algún día el camino que voy recorriendo se convertirá en un halo de esperanza, para que personas como yo, núnca se pierdan la vida. Y la afronten con gran ilusión, como un árbol agarrado a la tierra. Como un hombre en su despertar...

Así que amigos, pensar que la vida es un regalo, y que cada mañana es un canto a la libertad de la discapacidad y de la sociedad.

 

 

Os dejo un par de poesias, las escribo cuando necesito dejar escrito lo que siento y lo que me pasa. Son "mi alegría" y "mi tristeza"

Espero que os gusten

ALEGRIA

Quiero decir a la gente,

que la alegría que tengo la comparto.

Con el mundo.

Sobre todo con los que quiero.

Si el mundo en el que vivo fuera mejor,

yo no dudo que la gente sonreiría más.

Y ya para terminar,

solo decir una cosa,

La vida son dos días, vivelá con alegría y te sentará mejor.

TRISTEZA

Cuando miro una ventana y pensando en el ayer,

la tristeza que me invade me recorre, yo, mi ser.

Siempre pienso en el mañana.

¿Qué futuro yo tendré?

Pues aunque quiera saberlo, muy dificil siempre és.

Y si es que miro así las olas del mar,

siento una gran tristeza que no puedo aguantar.

Solo quiero decir , que aunque el mar a mi me relaja,

cuando miro el oleaje, siento que he de luchar con coraje, y levantarme otra vez.

Un saludo,

Alberto

 

 

 

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